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Hermandad y Cofradía de Nuestro Padre Jesús de los Reyes en su Entrada Triunfal en Jerusalén,
María Santísima de la Victoria y Nuestra Señora de la Palma

La fundación de la popular cofradía de la Borriquita se produce en 1944, teniendo como primera sede canónica la parroquia de San Juan y Todos los Santos. Cabe destacar, en esta etapa inaugural, el esfuerzo de Rafael Sánchez Núñez al que se puede considerar como fundador de la hermandad.

El Domingo de Ramos de 1945 (25 de marzo) tiene lugar la primera de las salidas procesionales de la corporación, las cuales se van a prolongar hasta 1956. En estos años iniciales, destacan aspectos, inusuales en la actualidad, tales como la participación en el cortejo procesional de niños vestidos con trajes de Primera Comunión, el horario vespertino de la salida procesional (alrededor de las 5 de la tarde), así como la variación del día a realizar la estación de penitencia, motivada por las inclemencias meteorológicas.

Durante esta primera década la actividad interna no va a resultar demasiado intensa. De tal manera que, en 1957, se lleva a cabo la disolución de la cofradía, la cual se va a prolongar hasta el 9 de febrero de 1963, fecha en la que se aprueban unas nuevas reglas. La sanción de las mismas se debe, en gran medida, al impulso de Monseñor Manuel Fernández-Conde –Obispo de la diócesis-, quien dos años atrás transmite al, por entonces presidente de la Agrupación de Hermandades y Cofradías Fernando Fernández de Córdova y Martel, su deseo de que la hermandad vuelva a reconstituirse.

Por otra parte, el empeño de un grupo de antiguos alumnos del colegio Salesiano va a antojarse decisivo a tenor de que la Hermandad del Prendimiento, vinculada a la institución salesiana, se va a hacer cargo de la salida procesional de la Borriquita a partir del citado Domingo de Ramos de 1963. Ese mismo año se estrena la actual talla de Ntro. Padre Jesús de los Reyes, obra del imaginero Juan Martínez Cerrillo.

Durante casi tres lustros se va a ir produciendo un auge progresivo de la corporación, en el seno de su sede salesiana, que va a ir reflejándose en el paulatino incremento de su cortejo procesional; hasta que, en 1977, los responsables de la cofradía deciden trasladarse a la aledaña iglesia de San Lorenzo donde su párroco, el Rvdo. Valeriano Orden, la acepta y sitúa como filial de la Hermandad del Remedio de Ánimas.

En 1982, concluye la filiación con respecto a la cofradía del Remedio de Ánimas, toda vez que la hermandad incorpora como Titular a María Santísima de la Victoria. Va a ser éste, el período de afianzamiento definitivo de la entidad cofrade que, en 1994 va a incorporar a su salida procesional a Nuestra Señora de la Palma (obra realizada tres años atrás por Francisco Romero Zafra e incorporada estatutariamente en 1993); pasando María Santísima de la Victoria a recibir culto como advocación de Gloria en el seno de la propia institución.

En la actualidad, la Hermandad de la Entrada Triunfal se ha afirmado dentro de la Semana Santa cordobesa y, entre sus últimos proyectos, es reseñable la aprobación e inicio de la composición de las tallas que conformarán el misterio que acompañará a Nuestro Padre Jesús de los Reyes.

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Insignias destacadas

Palma de San Lorenzo, en plata, de finales del siglo XVII. Estandarte de la Hermandad -de terciopelo rojo-, con bordados en aplicación de Ángel Pareja(1991). Estandarte del Señor de Rafael Rubio Peláez (1982). Simpecado de la Inmaculada Concepción, con pintura de Ayala y realizado por Francis­co Mira Montoro. Libro de Reglas en cuero repujado con aplicaciones de plata, de María José Priego Veras (1996 y 2004). Faroles de cruz de guía, de León Peñuelas (1999). Imagen de Ntra. Sra. Del Rocío en plata, entronizada en el paso del palio de Ntra. Sra. de la Palma.

Sede Canónica

La parroquia de San Lorenzo Mártir se erigió sobre la mezquita del arrabal de la Almunia de al-Muguira, de la que persiste el alminar, visible al interior. Es muy original su disposición exenta y el pórtico que cobija la fachada, además de su célebre rosetón, la torre de Hernán Ruiz II y las ménsulas con caras monstruosas que decoran la arquitectura de sus capillas. El ábside central exhibe unos extraordinarios frescos de la segunda mitad del siglo XIV con escenas bíblicas, sin olvidar el lienzo de Palomino del Martirio de San Lorenzo. La Capilla de San Miguel está habitada por tres imágenes de la Hermandad de la Entrada Triunfal.

Iconografía

Jesús de los Reyes en su Entrada Triunfal es­culpida por Juan Martínez Cerrillo (1963) y restaurada por Miguel Ángel González Jurado (1992). Mª Santísima de la Palma, labrada por Francis­co Romero Zafra (1991). Nuestra Señora de la Victoria es talla anónima del s. XVIII.