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Ilustre, Centenaria y Fervorosa Hermandad de Ntra. Señora del Socorro Coronada de Córdoba

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La Ilustre, Centenaria y Fervorosa Hermandad de Nuestra Señora del Socorro de Córdoba es fundada en el año 1.695 por Clemente de Cáceres (Esta fecha corresponde a la fundación de la actual Hermandad, ya que con anterioridad existieron otras Hermandades en torno a la imagen de la Virgen del Socorro.

Existen tres tradiciones vinculadas al origen de la devoción de la Virgen del Socorro según explica D. Juan Aranda Doncel en su libro “La devoción de la Virgen del Socorro en Córdoba durante los siglos XVII al XX” publicado por Cajasur en el año 1.998. La primera de ellas atribuye el nacimiento de esta devoción a su intersección con motivo de la fuerte tormenta y viento huracanado que padece la ciudad el 21 de septiembre de 1.589. La segunda está relacionada con la labor humanitaria de un grupo de jóvenes dedicados a enterrar a los apestados de la mortífera epidemia que azota al vecindario a mediados del siglo XVII, y la tercera tiene por protagonista a don Clemente de Cáceres, el llamado don Juan Tenorio cordobés, que cambia totalmente su vida licenciosa al ser librado de una muerte segura tras invocar a Nuestra Señora.

La fundación en agosto de 1.677 de la Cofradía de Nuestra Señora del Socorro y Ánimas Benditas significa la potenciación de la devoción a la imagen de esta advocación mariana que se venera en la pequeña iglesia del hospital de la plaza de la Corredera, elaborándose rápidamente las primitivas reglas. No obstante, la aprobación de las constituciones por el prelado de la diócesis fray Alonso de Medina y Salizanes se demora según se desprende del acta del cabildo general celebrado el 15 de agosto de 1.679 para elegir hermano mayor.

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Los primeros estatutos de la Hermandad son aprobados el 30 de agosto de 1.695 por el Cardenal Salazar. Posteriormente, se aprueban nuevos estatutos en el año 1.987 por el Excmo. y Rvdmo. Monseñor D. José Antonio Infantes Florido y los actuales el 24 de marzo de 1.995 también por el Excmo. y Rvdmo. Monseñor D. José Antonio Infantes Florido.

En el año 2003, se produce el hecho gozoso de la coronación canónica de la imagen titular. Con tal motivo, el día 3 de septiembre de dicho año se procedió al traslado de Ntra. Sra. del Socorro, en su paso procesional, a la Santa Iglesia Catedral, para la celebración del Triduo Preparatorio de su Solemne Coronación Canónica, siendo acompañada durante todo el recorrido por una gran cantidad de cordobeses que no quisieron perderse este emotivo acontecimiento.

Durante los días 4, 5 y 6 de septiembre, tuvo lugar en la Santa Iglesia Catedral, a las 20:30 horas, el Solemne Triduo Preparatorio de la Coronación Canónica de la Virgen del Socorro que fue oficiado, el día 3 por el Obispo emérito de Córdoba, José Antonio Infantes Florido. En el ofertorio, el presidente de la Agrupación de Cofradías, Francisco Alcalde, hizo entrega al hermano mayor del Socorro, Manuel Serrano, de un rosario de plata y nácar con el que dicha Agrupación, quiso mostrar, en nombre de los miles de cofrades cordobeses, su homenaje a la Virgen del Socorro. El presidente de la Agrupación declaró que, en este año, declarado por Su Santidad Juan Pablo II año del santo rosario, “nada mejor que un rosario tenemos para ofrecerte”, añadiendo a continuación que “En sus cuentas van representadas las 50 hermandades cordobesas (36 de penitencia, 10 de gloria y 4 que aún faltan por agrupar). El día 4 fue oficiado por el Obispo de Asidonia-Jerez, Juan del Río Martín, que hizo una exaltación de las virtudes y actitudes de la Virgen María que sirven de modelo de vida a los cristianos de todos los tiempos. contando con la Nova Schola Gregoriana en el apartado musical. Finalmente, el día 6 la misa fue presidida por el Arzobispo de Granada, Javier Martínez Fernández, firmante, durante su mandato como obispo de Córdoba, del decreto de coronación de la Virgen del Socorro. En el transcurso de dicha misa, el presidente de la comisión de las coronas, Rodolfo Serván Benítez, ofreció a la Patrona del Mercado Central un rosario diseñado por Victorio y Lucchino, y la hermandad de la Misericordia le hizo entrega de un broche.

Finalmente, el día 7 de septiembre tuvo lugar la Solemne Coronación Canónica de la Virgen del Socorro en la Plaza de la Corredera de nuestra capital. Previamente, a las 18: 00 horas, la imagen de Ntra. Sra. del Socorro fue trasladada en solemne procesión desde la Catedral hasta la Plaza de la Corredera, donde, a las 21: 15 horas tuvo lugar la Solemne Pontifical y Coronación Canónica de Ntra. Sra. del Socorro.

El Cortejo se abría con una cruz de guía y un cuerpo de acólitos que comenzaban su caminar hasta la plaza de La Corredera, adonde estaba previsto llegar a las 21.00. Junto a la patrona del mercado Sánchez Peña y alcaldesa perpetua de la ciudad, los representantes del resto de cofradías cordobesas acompañaron a los hermanos del Socorro abriendo paso a la Patrona por las calles de la Judería con sus estandartes. El pueblo de Córdoba se volcó con la Virgen del Socorro acompañando durante toda la procesión a su patrona, desde su salida a media tarde por la Puerta del Perdón de la Catedral, hasta su llegada a la Corredera. En la calle Cardenal González se produjo uno de los momentos más emotivos cuando una flauta rociera en solitario mimó al paso, levantado por costaleros de la Hermandad del Socorro, que supieron mecer a su Reina bajo la mirada de cientos de cordobeses que la acompañaban. La imagen lucía por primera vez, tras su restauración, el manto blanco y su saya, junto al rosario de plata con las 50 cuentas de nácar, que le había sido entregado por Francisco Alcalde en nombre de las cofradías y hermandades cordobesas el primer día del Triduo Preparatorio. El Niño Jesús, que portaba en sus brazos, pudo también mostrar los zapatitos de plata que bajo secreto de confesión alguien devolvió a un párroco de Granada, después de varios años perdidos. A la altura del Ayuntamiento -sobre las 20.00-, la procesión se detuvo para proceder a la incorporación de la Corporación municipal, así como del resto de autoridades civiles, eclesiásticas y militares. El hecho de que la imagen es, también, Alcaldesa Perpetua de la ciudad, hizo que la ceremonia pudiera contar, después de 38 años, con la presencia oficial de la alcaldesa, Rosa Aguilar.

Sin embargo, tras este prólogo festivo, la auténtica fiesta se viviría en la misma plaza de La Corredera, engalanada para recibir a la Virgen del Socorro en el día más solemne desde el nacimiento de su advocación en Córdoba. Para tal fin, la plaza de La Corredera, se engalanó de forma espontánea en sus balcones con colgaduras, mantones de Manila, colchas y banderas para refrendar la importancia de la ceremonia. Presidía la plaza, ocultando la fachada del mercado Sánchez Peña, un escenario que sirvió de presbiterio para la coronación canónica de la Virgen del Socorro y que había sido instalado en los últimos días. En él, se podía admirar un altar concebido y diseñado por Juan Luis Galisteo, cofrade de los Dolores con amplia experiencia en este tipo de montajes. En este altar se podían apreciar numerosas y valiosas piezas litúrgicas cedidas por varias hermandades cordobesas. Así podíamos ver el techo de palio, las bambalinas y la candelería del paso de la Virgen de las Lágrimas en su Desamparo de la Hermandad de la Misericordia que servían de fondo al altar, mientras que en los laterales, se podían apreciar las imágenes de la ermita del Socorro, San Rafael y los santos Acisclo y Victoria, sobre los respiraderos del mencionado paso.

Un ensordecedor aplauso de los más de 5.000 devotos congregados en la plaza recibió a la Patrona del Mercado, al cruzar la Puerta del Arco Alto de la Corredera alrededor de las 9 de la noche. Iba a ser la última vez que la Alcaldesa Perpetua de Córdoba procesionara sin corona. Todo estaba listo ya para que comenzase el solemne pontifical y el acto de la Coronación Canónica que estaría presidida por el nuncio del Papa en España, Manuel Monteiro de Castro. Tras dar la bienvenida, el administrador diocesano, Lorenzo López-Cubero, recordó el origen humilde de esta devoción mariana que nació en la pequeña iglesia del hospital de la Corredera, volcada con los más desvalidos allá por el siglo XVII. Seguidamente, el representante del Papa en España, monseñor Antonio Monteiro de Castro resaltó “el gran poder de intersección de Nuestra Señora del Socorro, como Madre de Dios”. “Porque es Madre de Dios tiene un gran poder y porque es Madre nuestra siempre está cerca de nosotros para ayudarnos”. Y alabó a los devotos que han nombrado a “Nuestra Señora del Socorro Patrona, lo que quiere decir, protectora, encargada de los intereses del pueblo de Córdoba”, terminando su alocución repitiendo la idea central de la misma: “Que Dios os bendiga y proteja por mediación maternal de María Santísima”.

Seguidamente, el delegado episcopal para la coronación y párroco de San Pedro, Manuel María Hinojosa, inició el ritual específico con la petición al nuncio de que impusiera la corona a la Virgen. Solicitó, según palabras del Juan Pablo II, que este acto sea recordado como “la gracia que nos lleve más a contemplar el rostro de Cristo en compañía y ejemplo de su Madre”, a continuación, los padrinos de la Coronación, Rodolfo Serván y Eulalia Ramírez, mostraron las coronas al nuncio, que, mirando al cielo de la Corredera, invocó al Señor: “Mira, Señor, benignamente a tus siervos que, al ceñir con una corona visible la imagen de la Madre de tu Hijo, reconocen en tu Hijo al Rey del universo e invocan como Reina a la Virgen María”. Tras rociarlas con agua bendita, a las 22.20 horas, el nuncio del Papa había colocó primero la corona sobre la imagen del Niño y después sobre la de Nuestra Señora del Socorro según establece el “Ordo Coronandi” que es el ceremonial pontificio que regula estas celebraciones y que establece que en el supuesto de imágenes como la del Socorro, “primero se corone al Niño y después a la Madre”. Una salva de aplausos y una traca de cohetes advertían de la llegada del momento más esperado por la Hermandad del Socorro y por miles de cordobeses, había sido ceñida en las sienes de la Virgen del Socorro la corona de oro donado por sus fieles. Una corona que simboliza el reconocimiento que la Iglesia hace a esta imagen mariana por su historia, devoción actual y culto secular en la ermita del Arco Bajo.

La Eucaristía, que estuvo acompañada por la coral “Ramón Medina” del Liceo de Córdoba y Nuestra Señora de la Fuensanta de Córdoba, dirigidas ambas por Luis Bédmar, se desarrolló con una exquisita solemnidad, a la que asistió gran parte de la Diócesis de Córdoba. Puesto que la coronación se celebró en la víspera de la solemnidad de la Virgen de la Fuensanta, patrona de la ciudad, y de las Cofradías de Córdoba, estas realizaron al término de la ceremonia la tradicional ofrenda floral, aunque en este caso a Nuestra Señora del Socorro. El Hermano Mayor de la Hermandad del Socorro, Manuel Serrano, junto al presidente de la Agrupación de Hermandades y Cofradías, Francisco Alcalde, obsequiaron a los niños que se acercaron con su ramo de flores, con las populares campanitas de barro conmemorativas de la Vigilia de la Fuensanta. El himno a la Virgen del Socorro puso fin al solemne acto. Con posterioridad, la imagen, ya coronada, abandonó la plaza, a la que se encuentra tan vinculada, para ir en procesión hasta la parroquia de San Pedro, en donde del 18 al 20 de septiembre se celebró un triduo de acción de gracias que culminaría con la Fiesta de Regla de la Hermandad el día 21de septiembre. Posteriormente, el día 28 la imagen de la Virgen del Socorro, volvería desde la Parroquia de San Pedro a su ermita en procesión de Gloria.

Sede Canónica

Ermita Nuestra Señora del Socorro (Parroquia de San Pedro).